

No hay generación, época en la que como individuos no nos planteemos las imperfecciones del sistema de convivencia que nos toca vivir en cada momento. Nuestro inconformismo, el aspirar a más, formula constantemente preguntas y proponemos soluciones teóricas. Históricamente, el individuo ha tenido necesidad de denunciar lo que considera lesivo a la convivencia entre los humanos, y esto lo podemos considerar natural. Lo que nos llama la atención en la época actual no es en sí la magnitud de los problemas, sino quizás lo más alarmante, la "indiferencia" del receptor. Si aceptamos que la nueva civilización del consumo consolidada a partir de los años cincuenta se encuentra en crisis, entonces sería preciso cambiarla, pero ¿a qué tipo de crisis nos enfrentamos?.
Pudiera ser la indiferencia del receptor, de ahí que nuestro objetivo como cineasta sea el de contribuir a formar ciudadanos más críticos y reflexivos, preocupados por conocer, desarrollar un modelo de cine cuyo interés no resida principalmente en la construcción de imágenes bellas sino en la búsqueda de ciertas verdades en torno a la conducta humana.
Sin pretender sustituir el cine de ficción, desde TUS OJOS, queremos proponer un tipo de cine que "espera" en la realidad a que las cosas se revelen y que el mundo de lo visible acabe desvelando alguna cosa del interior del ser humano desvinculado de las estructuras dramáticas del cine tradicional, renunciando a las obras "acabadas" y perfectas para acceder más libremente a los momentos privilegiados que constituyen las revelaciones del ser humano ante la cámara.