Crowdfunding, una comunidad
comprometida con tu proyecto

Detrás del éxito de cada campaña, existe algo más importante que el proyecto o su financiación, y es la comunidad que la respalda. Sin esa red de personas dispuestas a apoyar, difundir y acompañar, ninguna propuesta despegaría. Y es que la base del micromecenazgo no es el dinero, sino los que, de verdad, creen en tu historia.

1 Diciembre 2025

Comenzar una campaña de crowdfunding es como embarcarse en una travesía cuyo objetivo es la realización final de un proyecto. Sin embargo, no es un viaje en solitario, y el tesoro no es la financiación que nos permite hacer realidad nuestro deseo, sino los aliados que nos acompañan y nos ayudan a llegar a nuestro destino. Esos mecenas se acaban convirtiendo en una comunidad que, además de aportar fondos, también legitiman tu idea, la convierten en una causa compartida y la difunden mucho más allá de los círculos inmediatos. Por eso, como primeros pasos, es importante identificar quiénes son tus primeros colaboradores: familiares, amigos, colectivos culturales, fans del género y todas aquellas personas con las que se pueda cultivar una relación previa al apoyo económico.

Es por ello por lo que la comunicación es una herramienta indispensable en este proceso y el uso de redes sociales es más que recomendable. Si somos capaces de convertir a los seguidores en cómplices y tratamos esas conexiones como vínculos activos, veremos una involucración real de los mecenas en nuestro proceso creativo. Para ello es interesante, por ejemplo, compartir avances del guion, bocetos de los personajes, ensayos o pruebas de vestuario, es decir, hacer que nuestra comunidad se sienta dentro del rodaje incluso antes de que empiece.

Una comunidad comprometida no solo ayudará económicamente, sino que multiplicará el alcance de nuestro proyecto. Cada persona que se convierte en mecenas se transforma automáticamente en un embajador cuyo entusiasmo acabará siendo contagioso para los demás. Inevitablemente, eso generará confianza, lo que servirá de impulso para nuevos posibles apoyos. Llegados a este punto, podemos recomendar preparar materiales fáciles de compartir, como imágenes, pequeños vídeos o frases inspiradoras que ayuden a difundir nuestro proyecto rápidamente y con el mínimo esfuerzo.

Reconocer el apoyo de nuestra comunidad, más allá de las recompensas obtenidas, es también importante y ayudará a reforzar nuestro vínculo con los mecenas. Por eso, agradecerles públicamente el apoyo recibido sería una muy buena idea. ¿Y cómo podemos hacerlo? Pues, por ejemplo, a través de mensajes personalizados con publicaciones creativas en las redes sociales de tu proyecto, haciendo un vídeo corto del equipo enviándoles un saludo o, simplemente, creando un canal de comunicación desde donde mantenerles informados y actualizados de los resultados obtenidos para hacerles sentir parte de tu éxito. Y es que no se trata de que nos financien, sino de crear juntos.

Y cuando creemos que la travesía del crowdfunding llega a su fin al haber alcanzado nuestro objetivo económico, realmente, la aventura no ha hecho más que empezar. Porque esa comunidad ya creada y cuidada no solo está financiando tu obra, sino que se habrá convertido en un público fiel, prescriptores de la misma y, por supuesto, en tu futura audiencia.

En Platino Crowdfunding creemos en el poder de las comunidades para transformar ideas en realidades audiovisuales y somos conscientes de que todos los proyectos empiezan siempre con cero euros, pero nunca con cero personas. La fuerza del micromecenazgo está en quienes, además de aportar recursos, nos acompañan, nos ayudan a difundir nuestros mensajes y se quedan a nuestro lado con confianza. Si sabes escuchar, cuidar y darles a tus mecenas un papel en tu historia, tu obra tendrá un cimiento sólido para crecer.